domingo, 1 de junio de 2008

Telecomunicaciones: el infierno de los consumidores

Estando yo tan tranquila con mi servidor de telefonía movil, (aunque me salía un poco caro, no tenía problemas), me pilló otra empresa con una oferta que sonaba muy bien. En aquellos momentos pensé que no me vendría mal ahorrar un poquillo, y me cambié de operador. En mala hora. No se si es que yo atraigo a las calamidades, o es que me tocó a mi.

Después de un par de facturas hinchadas anormalmente por unas conexiones a internet con una duración de todo el dia, hora tras hora, sin descanso, durante casi un mes (que por cierto jamás realicé), se me hinchó a mi otra cosa, y les dí la patada, (además con ganas, porque llevaba ya mucho tiempo con problemas de cobertura, interferencias, etc.)

No me quedó mas remedio que acudir a la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), a la que estaré eternamente agradecida (vale la pena hacerse socio, es barato y muy útil en momentos como este). Antes intenté reclamar por mi cuenta, pero si quieres arroz, ni puñetero caso.

Como decía gracias a la OCU logré cambiarme de vuelta al otro operador sin que me costara los 400 euros que me quería cobrar la inventora de facturas ficticias.

Fueron muchos los trámites y negociaciones, pero al final quedé libre para volver a donde había estado tan bien. (lo barato siempre sale caro).

Bueno, pues, no os lo vais a creer, pero ¡¡¡VOLVÍ A CAER EN OTRA TRAMPA!!!

Era ademas un dia en el que estaba yo cabreada pensando en lo mucho que me costaba mi cuota mensual de adsl y llamadas, cuando había por ahí unas ofertas tan jugosas.

Como si me hubiesen leído la mente, he aqui que sonó el teléfono, descuelgo, y una voz suave y sugerente, con acento argentino, me hipnotizó y convenció de que me estaba perdiendo un chollo si no me pasaba a la compañia JAZZTEL, con la que iba a tener el quintúple de velocidad que en Telefónica, pagando menos de la mitad. Al preguntarle si no iba a perder mis direcciones de correo de telefónica (en todas mis tarjetas de negocios), se me aseguró que de ninguna manera, que las conservaría todas, sólo me regalarían una más, de Jazztel. (Eso también resultó ser mentira, según me confirmó luego Telefónica).

Parecía que si no me pasaba, es que era imbécil. Pues nada, en ese momento de onubilación, y completamente bajo el mando de la voz de acento argentino, dije que si a todo.

Poco después se nos llamó para realizar una grabación en la que aceptábamos los servicios de Jazztel.

Tan sólo dos dias después, y tras comprobar que en todos los foros las opiniones sobre Jazztel eran rotundamente malas en un 90%, me asusté y llamé a Jazztel para cancelar el alta.

Me hicieron repetir la grabación para cancelar el servicio, y yo respiré aliviada... ¡uf! ¡Había parado a tiempo! Ilusa de mi. Por si acaso, y para asegurarme bien, llamé en un par de ocasiones mas, en las que me confirmaron que el proceso de baja seguía adelante, y que no me preocupara. Imbécil de mi.

A la semana me quedo sin teléfono. Llamo a Telefónica. "No se preocupe, pasamos a arreglarle la avería lo antes posible". Dos dias después, me quedo sin adsl.
Vuelvo a llamar a Telefonica: ¿Por Dios que pasa ahora? "Pues no hay ninguna avería, han pasado ustedes a ser clientes de Jazztel"

¿¿¿¿¿¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE??????

Literalmente, ese fué mi grito de guerra desgarrado, impotente, horrorizado.

Jazztel había pasado olímpicamente de nuestra solicitud de baja, se agarró a la de alta, y nos cambió sin nuestro consentimiento.

¿Pero que se han creído estos **&FF**&"sf%=¿**????

No me puedo creer que me está pasando otra vez. Pero ahora es peor, mucho peor, porque llevo casi un mes sin internet ni teléfono, el móvil me está costando un ojo de la cara, y lo peor... los negocios por internet, las llamadas y emails de los clientes... los daños colaterales están siendo brutales, el perjuicio económico bestial, y los nervios, el estrés y el tiempo perdido... esto no se compensa de cualquier manera.

Ahora me toca otra vez acudir a la OCU, pero esta vez no se van a quedar tan tranquilos. La denuncia que les voy a meter, y el mal nombre que espero que esto les de, no les va a haber venido a cuenta el haberme hecho esta faena, por unos míseros euros que se lleva un operador por contrato firmado.

Este les va a salir caro. Porque espero que todos los que me leáis tengáis en cuenta que esta empresa no escatima medios, con tal de firmar un nuevo cliente. Que una vez se os ocurra insinuar que estáis considerando sus servicios, os atraparán y no podréis escapar tan fácilmente. ¡QUEDÁIS AVISADOS! Como poco os quedaréis sin internet durante un mes.

Ya me ha pasado antes, y no aprendí la lección.

¡LO BARATO SIEMPRE SALE CARO! ¡Si estás contento con tu operador, no te metas en fregaos, no caigas en la tentación, que te engañan seguro!

Por desgracia, en este país los consumidores todavía no estamos lo suficientemente protegidos en ciertos temas, especialmente en lo que a Telecomunicaciones se refiere.

Por eso os aconsejo precaución, mucha precaución, leer la letra pequeña SIEMPRE, que siempre nos cogen por ahí, y luego el camino de la reclamación es lento y tortuoso, y pocas veces ganamos. Lo que llevo yo perdido sólo en molestias no me lo paga nadie.

Y denunciad, por favor, denunciad SIEMPRE, que por lo menos quede constancia de lo sinverguenzas que son algunos, y si nos quejamos todos, algún camino abriremos hacia la mejora de las leyes para nuestra protección.

En mi caso, no lo puedo decir mas claro ni mas alto: JAZZTEL me la ha jugado, me ha timado, me ha engañado, y lo he pagado bien caro.

Que no os pase a vosotros.