domingo, 3 de abril de 2011

NIÑOS VEGANOS VERSUS NIÑOS MACDONALDS, o la historia de una caza de brujas


La estupidez humana no deja de sorprenderme. Cada día más. Que fácil es atacar al que es diferente. Que fácil, cuando la masa de clones es la que manda, haga lo que haga, sea bueno, sea malo. Y que gustito, poderse desahogar, poniendo a caldo al que tiene unos principios mucho más éticos que los propios, en cuanto se atisba el más mínimo resquicio de una oportunidad para criticar cruelmente.

Hablo de la muerte de la pequeña de 11 meses, hija de padres veganos, que murió por malnutrición. Que a gusto nos hemos quedado, eh, gente? Los que tanto criticáis a los veganos, porque en el fondo os parece que hacen algo digno de alabar, que son gente con principios, gran voluntad, compasivos y dedicados, con una forma de vida sana y ética. Algo que vosotros no poseéis. Y que bien os vienen estas cosas de vez en cuando, verdad? Para poder descargar vuestra rabia, ese odio que se tiene a todo lo que es diferente y que no encaja en nuestros esquemas, corroídos con información adulterada y falsa, esquemas caducos y podridos, metidos en una caja negra de la que da mucho miedo salir.

Que mas da que cada día enfermen, e incluso mueran muchos niños, a causa de una alimentación pésima, plagada de "comidas felices" del macdonalds, chucherías, bollerías y porquerías diversas, que enfermen de por vida y lleguen a ser obesos o diabéticos crónicos por los "cuidados" de sus papis, que "avían" a sus hijos con cualquier potingue procesado, que se prepara en 2 minutos con el microondas. No importa que los niños tengan traumas psicológicos por desatención, o que se líen a patadas con un compañero, por la poca educación recibida y la falta de valores que los padres no tienen tiempo de inculcar en sus hijos, o porque la tele o los videojuegos les han reemplazado en la tarea educativa.

A esos nadie los critica, ni los denuncia. ¿Por qué? Porque forman parte de la masa. Porque la masa no se atreve a criticar lo que ellos mismos hacen. Porque no quieren sentirse culpables y hacen la vista gorda.

Los veganos... esa gente extraña, con esas creencias estúpidas de que los animales tienen derecho a vivir una vida digna, algo tenía que pasar, ya decía yo que esos jipis son todos unos drogaos zarrapastrosos!! (dice la masa).

No se ni porqué me pongo a explicar esto. Si el índice de inteligencia es mínimamente alto, la persona razonará y se dará cuenta de que para UN niño vegano que muere, mueren MILES de carnívoros más. Los veganos, en su mayoría, son gente responsable, que cuida muy bien su alimentación, y la de sus hijos. Pero también los hay irresponsables, como en todas partes. Los menos, pero los hay. Y si esos padres no se preocuparon de enterarse de lo que tenían que hacer para mantener la salud de su pequeña, es porque son irresponsables, no porque son veganos.

¿Que pasa con los millones de bebés y niños veganos, totalmente sanos y felices? Es que ellos no cuentan, es que se ha de tomar un solo caso para condenar a todos los padres veganos? En la mayoría de países civilizados, el veganismo ya está bien asentado y aceptado, siendo incluso recomendado por muchos médicos. Pero está claro que aqui seguimos, como siempre, a la cola.

Pongamos el caso contrario. Si un niño come carne, y sus padres le ceban a base de porquerías, y el niño muere... ¿A quien se le ocurre denunciarlos? A nadie. ¡Porque cuidado! Este país sigue en los tiempos de la inquisición en lo que a ciertos temas se refiere. Aqui masacramos a todo el que se atreve a ser diferente y a llevar un estilo de vida que en cierto modo nos amenaza. ¿Por qué? Por lo que antes comentaba: nos toca la moral, nos hace sentir culpables, aunque no lo admitamos, ni a veces lo sepamos nosotros mismos. Ese tipo de filosofías amenaza las ideas que nos han inculcado toda nuestra vida.

Pero el rectificar solo es de sabios. Y la masa no lo es. Ni lo quiere ser. Se vive muy agustito haciendo lo que hacen los demás, sentados en nuestro sillón sin que nadie nos critique, teniendo la aprobación de el resto de los borreguitos. Y haciendo la vista gorda a las injusticias.

A lo que iba. Que los cretinos dejen de exhibir esa actitud pedante y sabelotodo, cuando por un caso aislado, se permiten juzgar y condenar a un colectivo cada vez mas fuerte, y por cierto, más sano que la población en general. Que se dejen de hipocresías y empiecen a informarse de como son las cosas, que se lean las estadísticas, que hablen con conocimiento de causa, y no desde la ignorancia, que es lo mas normal en este país en el que la gente adora a Belen Esteban, y la haría presidenta en unas elecciones.

Que empiecen por cuidar de sus hijos como es debido. Yo metería en la cárcel a todos aquellos padres que dejan que sus hijos se pudran metidos en casa con el ordenador, que les dan chuches y bollicaos y les llevan a los burguers, que les condenan a una vida de gordura, enfermedad y transtornos psicológicos. Ya está bien de buscar cabezas de turco, de atacar como salvajes que disfrutan como lo hacían en el medievo, mientras se quemaba a las brujas.

Todo esto no tiene sentido. Es comparable con lo que hacen las autoridades sanitarias cuando una persona entre millones, muere por cualquier causa, y se descubre que estaba tomando un producto natural. Sea cual sea su vida, su historia, aunque haya abusado de comida o sustancias, la culpa SIEMPRE la tendrá el producto natural. El susodicho producto ya se puede despedir del mercado, porque lo prohibirán y condenarán como un veneno. Sin embargo no pasa nada con los medicamentos que matan a miles de personas cada día, ni tampoco con los diagnósticos médicos erróneos.

Y es que no hay nada como ser parte de la élite que manda. O eso o apalancarse en la masa. No se os ocurra saliros del círculo... no os paséis de la raya. Los borreguitos somos nuestros propios policías, y no dejaremos que ningún elemento radical nos saque de nuestro confortable sillón. Os apuntaremos con el dedo, os gritaremos y condenaremos. Os ridiculizaremos y seréis apartados en un rincón, porque nosotros, la masa, os podemos aplastar... no os atreváis a cometer ni un solo error... lo pagaréis MUY caro.

Preferimos morir gordos, diabéticos y con el colesterol por las nubes, pero estar tranquilitos, dentro de nuestro círculo confortable, atiborrándonos de comida basura sin que nadie nos denuncie. Y los veganos y los animales, que se jodan.

NOTA: Aunque esto no tiene nada que ver con el artículo, quiero aprovechar la ocasión para disculparme con mis seguidores, por no haber podido publicar nada durante dos meses. Por razones personales, no me ha sido posible. Espero poder continuar con el blog de forma habitual a partir de ahora. Muchas gracias por vuestro apoyo!