sábado, 31 de marzo de 2012

ENTENDER LOS ALIMENTOS Y LOS NUTRIENTES PARA UNA VIDA MEJOR


Por Cristina Sebastián

No hace tantos años, la gente se alimentaba con ingredientes simples, alimentos naturales, productos del campo con poca o ninguna adulteración. Nuestras abuelas iban al mercado y compraban las verduras, frutas y demás alimentos, directamente traídos de la huerta, frescos y sin haber pasado por ningún proceso que les añadiera aditivos peligrosos.

Hoy en día, las cosas han cambiado. Los alimentos frescos ya no son lo que eran. Por culpa de la explotación masiva de la tierra, el producto de la huerta ya no posee ni un tercio de las vitaminas y minerales que tenía antes. El sistema de barbecho, que antíguamente permitía a los campos labrados descansar y recuperar su riqueza, ya prácticamente no se usa, dado que no es rentable.

En cuanto a los alimentos envasados, gran mayoría en nuestros supermercados, es difícil tener la certeza de saber exactamente lo que estás comprando, tanto, que casi hace falta ser un experto para poder entender muchas etiquetas, que listan ingredientes incomprensibles, con nombres largos y complicados.

Para aquel que esté verdaderamente interesado en lo que se lleva a la boca, es difícil poder analizar las etiquetas con la información nutricional de cada producto. Las empresas productoras de alimentos no lo ponen demasiado fácil para el consumidor. De hecho, en muchos casos esconden los nombres comunes de ciertos ingredientes, con nombres técnicos u otras denominaciones, que confunden y perjudican a quien desea saber con exactitud que es lo que contiene el artículo que está comprando.

Pero más allá de trampas y triquiñuelas por parte de ciertas empresas, lo primero que tiene que tener claro el consumidor es que cuanto más complicada y larga la lista de ingredientes en una etiqueta, menos aconsejable es su consumo. Los interminables aditivos, azúcares camufladas con otros nombres, sal en exceso, y conservantes, son típicos de los alimentos procesados, tales como comidas preparadas, que solo hay que calentar en el microondas, bollería industrial, postres, etc.

El mismo baremo se puede aplicar a la cosmética. Aunque los productos de cuidado personal no entran directamente en nuestro organismo, sus ingredientes pueden penetrar en nuestra piel, y pasar a nuestros tejidos y órganos, de manera se produzca una acumulación de ingredientes tóxicos y cancerígenos, cuya acción al cabo del tiempo puede producir enfermedades y dolencias desde leves a muy graves.

Pero volvamos a los alimentos. Que la nutrición está directamente relacionada con nuestra salud no es un secreto. Sin embargo, la ciencia de la nutrición es relativamente joven. Tanto, que una gran parte de médicos y profesionales de la salud no saben más sobre ella de lo que pueda saber cualquier persona con un mínimo de interés. En la carrera de Medicina no existe la asignatura de "Nutrición". Se puede llegar a ser un especialista, si, después de haber terminado la carrera de Medicina, el médico se especializa en nutrición si así lo desea. Sin embargo, ésa debería ser, hoy en día, y con los conocimientos que ya se poseen, una asignatura obligatoria.

¿Como es posible que, en nuestros días todavía se utilice el juramento Hipocrático, y sin embargo, la frase más importante que el gran Hipócrates, padre de la Medicina pronunció, no se siga al pié de la letra, no sea el principal consejo que dé un médico?
"Que tu alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento"
¡Grandes y sabias palabras! Por suerte, algunos médicos jóvenes ya comienzan a aplicar las normas básicas de la buena nutrición en su trabajo y los consejos a sus pacientes, aunque también, por desgracia, a la mayoría de enfermos se les intenta tapar los síntomas de sus enfermedades con medicamentos, en vez de atacar directamente a la raíz del problema de cambiar radicalmente su dieta.

Pero pasemos a analizar los elementos esenciales de nuestra dieta:

LOS NUTRIENTES

¿Que son exactamente los nutrientes, y como actúan en nuestro organismo?

Los nutrientes son compuestos químicos que nuestro cuerpo necesita para funcionar. Se pueden clasificar en dos categorías: orgánicos e inorgánicos. Los compuestos orgánicos contienen hidrógeno, nitrógeno y carbón, y algunas veces, otros elementos. Entre los compuestos orgánicos se encuentran los carbohidratos, las grasas, y las proteínas. Los compuestos inorgánicos incluyen los minerales como el hierro, el zinc, el calcio, etc, aunque existen muchos más.

La fuente de los nutrientes son los alimentos. El problema hoy en día es que los sistemas de procesamiento de los alimentos eliminan su contenido en micronutrientes. Pongamos por ejemplo, el trigo. El trigo entero contiene tres componentes:

Endospermo (proteína y almidón)
Germen (proteína y vitaminas)
Salvado (fibra)

Cuando el trigo se procesa y se convierte en harina blanca, el germen y el salvado son eliminados, quedando solo el endospermo. Debido a este proceso, dos tercios del valor nutricional de este cereal desaparecen. Aún más, cuando se adquieren productos hechos con harina blanca, no solo se está comprando un producto con muy poco valor nutricional, sino que muy a menudo, se le añaden ingredientes tan poco sanos como azucar y grasas, colorantes y conservantes artificiales, y aditivos de todo tipo, muchos de ellos considerados peligrosos para la salud.

Como conclusión, bastaría indicar que lo más lógico y sensato, para asegurarse de llevar una dieta sana y equilibrada, es alimentarse mayormente de alimentos naturales, sin envasar, sin procesar, y sin alterar. Alimentos que no necesiten de etiquetas con información nutricional.

La mayoría de enfermedades graves de nuestro tiempo están causadas por la pésima alimentación que lleva la mayoría de la población. Por desgracia, también los alimentos más baratos en las estanterías de los supermercados, suelen ser los peores, menos nutritivos, y más perjudiciales para la salud. Hablo de la masiva bollería industrial, los productos refinados como arroz blanco, harina blanca, azúcar blanco, cereales con su principal contenido nutritivo eliminado, y con exceso de azúcar añadido, todo tipo de comidas preparadas, etc.

Evitando este tipo de productos, estaremos haciendo un gran favor a nuestra salud. La diferencia en micronutrientes entre una comida preparada en casa, a base de ingredientes frescos, y una pre-cocinada y envasada, es INMENSA.

Alimentarse principalmente con frutas y verduras frescas, cereales integrales, legumbres y frutos secos, semillas y germinados, es una de las mejores garantías para una vida larga y sana. Cuantas menos etiquetas tengamos que leer, mejor. Cuanto más cocinemos nuestros propios platos a partir de alimentos frescos, en vez de calentar una comida preparada en el microondas, más años y calidad estaremos añadiendo a nuestra vida. Es de lógica.

La naturaleza nos da lo que necesitamos, y debemos usarlo tal y como está. Si le arrancamos los nutrientes principales, para poder fabricar otros "alimentos" que nos salgan más baratos, al final, pagaremos el precio. Millones de personas ya lo están pagando, en forma de enfermedades. Ellos seguramente ni se imaginan que lo que les ha ido minando la salud, poco a poco, es la desnaturalización de la dieta.

Como decía al principio de este artículo, la ciencia de la nutrición existe desde hace pocos años. Desde entonces, y al interactuar con otras ciencias como la biología, la bioquímica o la genética, se ha avanzado a pasos agigantados, pudiéndose relacionar los descubrimientos de unas y otras, y compilarse una gran base de datos que nos puede ahora guiar en nuestro camino hacia la salud óptima y la longevidad. Usemos esos conocimientos, que nos llevarán de nuevo a la cocina natural, y a una vida saludable, y a la prevención de enfermedades. Y no vale el argumento de "lo mío es hereditario", para dejarnos estar. La genética es importante, pero una vida sana y una alimentación natural, equilibrada y adecuada, puede contrarrestar los efectos de la herencia genética, y literalmente, borrar  los genes enfermos en nuestro ADN. Está comprobado.

Por tu salud,
https://www.facebook.com/nutriconsultadecrisvegan

domingo, 18 de marzo de 2012

MULTINACIONALES CRUELES ¡BASTA YA!

No puedo dejar de difundir este vídeo en mi blog. Las bestialidades que ciertas corporaciones multinacionales llevan a cabo por puro beneficio económico, sin que luego les quite un minuto de sueño ninguna de estas acciones a sus propietarios, accionistas, directivos, y muchos trabajadores, son realmente vomitivas y repugnantes, intolerables y deleznables.
Que el fin de el mundo está cerca, dicen muchos... con gentuza de este tipo no me extraña que nos aproximemos al final. Porque que exista tal grado de maldad, hacia personas y animales, hacia el medioambiente, y hacia el planeta, es una muy, muy mala señal, indicativa de que los tiempos en que nos encontramos no solo son difíciles, son terroríficos. ¿Para que sirven los avances en tecnología, en humanidades, en educación? ¿Para que han servido tantas guerras, tantos escándalos éticos, morales, financieros? ¿Por qué, ocultos bajo una gruesa capa de hipocresía y mentira, existen tantas violaciones de los derechos humanos y animales? Y lo peor de todo, ¿por qué se protege a estos crueles y devastadores gigantes? Y tal como dice el mismo vídeo... ¿Por qué las personas buenas no hacen nada? ¡¡ Somos mayoría!! ¿Que nos pasa? ¡Despertemos! Dejemos de dar nuestro apoyo a estos criminales. Hay alternativas. Solo hay que salir de nuestro rincón de confort e investigar un poquito. Nada que nos vaya a cambiar la vida, ni a hacernos perder mucho tiempo... símplemente, un gesto en nuestra cesta de la compra. Boicoteemos a los peces gordos que se creen que pueden destrozarlo todo a su paso para seguir acumulando millones sangrientos.
Los hechos relatados en este vídeo están más que comprobados. Gracias a Homeopaticwoman por publicarlo en YouTube. Tienes todo mi apoyo en su difusión, y espero que quien lea este post, ponga también su granito de arena, y además de difundirlo, no pague ni un céntimo por estas marcas manchadas de sangre.
¡Ya está bien de hacer la vista gorda, actuemos!