CRECIENTE EVIDENCIA DE QUE LA GRASA Y PROTEÍNA ANIMAL CAUSAN CÁNCER

 
No es posible ignorar mas la evidencia. Hasta el carnívoro más entregado lo ha escuchado alguna vez. Y es que, cuando el río suena, agua lleva. Si, uno puede elegir ignorarla, pero eso no la hace desaparecer.

El tema ya ha sido objeto de estudio miles de veces. Cada vez se abre un poco más la mente de las personas, y se van admitiendo las pruebas científicas. Los estudios están ahí. Con mucho mérito, además, porque nadan a contracorriente. El que una persona admita que consumir grasa animal (de cualquier tipo, incluyendo pescado y huevos), no es precisamente sano, ni siquiera contiene nada que sea esencial para la salud humana, no es algo que se logre fácilmente, a no ser que al persona deje totalmente de lado sus preferencias y se centre en comprobar los datos.

Esto no es nuevo, ya se sabía hace más años de los que nos imaginamos, pero entre los intereses comerciales, la desinformación, y la adicción que crean los productos de origen animal, la verdad lo ha tenido muy difícil. Y lo sigue teniendo, aunque los ojos de las personas se van abriendo cada vez más, especialmente porque la gente ya está harta de que le mediquen de por vida, y le condenen a una vida de enfermedad. Los casos de personas con graves enfermedades, que han logrado recuperar la salud de manera natural son demasiado espectaculares para ignorarlos, y las voces corren como la pólvora. 

El importante giro hacia lo natural que está experimentando el primer mundo es una consecuencia de la apertura de ojos y mentes hacia la búsqueda de la sanación física y espiritual mediante la medicina que nos da la tierra, la que se ha usado durante miles de años. La infinita arrogancia humana no conoce límites cuando se trata de poder, y de creerse más listo que la naturaleza. Y embebidos en ese egocentrismo desmedido, nos hemos salido del camino de tal manera que lo hemos desnaturalizado todo. No es extraño entonces que nos invada la enfermedad. Porque no solo nos hemos desviado enormemente del camino, sino que hemos construído uno tan artificial, tan procesado, tan industrial, que nos está llevando a la destrucción. Una destrucción lenta, si, pero segura. Y es precisamente esa lentitud la que hace pensar, erróneamente, que no nos va a pasar nada. Hasta que nos pasa. 

Entonces, cuando ya no hay vuelta atrás, achacamos nuestra condición a la mala suerte, a la edad, o al destino. Aunque muy dentro, sabemos perfectamente que hemos hecho las cosas mal. Como quien no se deja de fumar hasta que no le ha dado un infarto, o le han diagnosticado un cáncer de pulmón. Y aún así, hay veces que ni siquiera de esa manera. Con la alimentación pasa lo mismo.

¿Sabias que un cáncer tarda décadas en reproducirse? Quien muere de un cáncer, a una edad avanzada, lo ha podido estar desarrollando desde bien joven. ¿Como entonces van a asociar las personas la dieta con la enfermedad? Antes se les podía perdonar. Pero hoy, en la era de la información, cuando, si no usas internet, tu vecina si que la usa, y te lo cuenta todo? Hoy en día hasta esta vecina de 75 años sabe que lo sano es comer mucha verdura y fruta. Y que la carne puede causar enfermedades. En mi consulta, prácticamente todo el mundo me dice que está intentando comer menos producto animal. Y la mayoría ya no consume lácteos. ¿Están cambiando las cosas? Evidentemente. Y, valga la redundancia, gracias a las evidencias. 

Estudios científicos independientes confirman la relación existente entre el consumo de grasa animal y enfermedades como cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, arterioesclerosis, alzheimer, fibromialgia, etc etc. 

Recientemente me he topado con un estudio, gracias al Dr. Michael Greger, titulado "Asociación entre un bajo nivel de ácidos grasos colónicos de cadena corta y el incremento de ácidos biliares en poblaciones de alto riesgo de cáncer de colon". En el se afirma que "se ha establecido que una dieta alta en grasas animales estimula el crecimiento de bacterias productoras de sales biliares secundarias, y otros estudios han confirmado que las sales biliares secundarias son citotóxicas (tóxicas para las células) y carcinógenas."

Como remarca otro estudio (foto arriba), los ácidos biliares secundarios son una causa de cáncer de colon a la que se le presta demasiada poca atención. "Los ácidos biliares inducen daños a nivel de ADN en la células del colon, siendo el daño oxidativo del ADN un componente probable. La reparación defectuosa del daño oxidativo del ADN está relacionada con un incremento del riesgo de cáncer de colon. Los ROS (especies reactivas al oxygeno) causan daños por oxidación en el ADN, al interrumpir la vía de reparación de la excisión de base".


Hablando en plata, que un dieta rica en grasa saturada (grasa animal) puede producir cáncer por causa del crecimiento de dichas bacterias productoras de las carcinógenas sales biliares secundarias, que causan daños por oxidación al ADN. Esto es solo un ejemplo, del que quiero dejar el enlace por si a alguien le interesa, (enlace bajo el gráfico), que me ha animado a escribir este blog. Y es que las pruebas son tan numerosas, que una se pregunta como es posible que no se estén estudiando estos valiosos documentos en universidades? 

Estudios similares, incuestionables por ser independientes, se pueden encontrar por miles, si uno busca en el Google Scholar o Google Académico. Y es una vergüenza que no se conozcan más. El problema también aqui es que la mayoría están en inglés, aunque se puede usar un traductor automático. Pero la mayoría se llevan a cabo fuera de España. Raro? No, la verdad, con lo que dedicamos a investigación, no me extraña.

Incidencia de cáncer de intestino por países. 

Como puede verse, en los países donde más carne se consume, es más alto el número de cánceres. En los países de África central, África subsahariana, del Este y el Oeste, con un muy bajo consumo de producto animal, este tipo de cáncer es casi inexistente.



Estudio:


 Como decía, pruebas y evidencias científicas las hay por doquier, y no se pueden seguir ignorando. Animo a los profesionales de la salud a que investiguen y se pongan al día en cuestión de nuevos descubrimientos, porque es la salud de las personas la que está en juego. Ya casi nadie considera raro a un vegetariano estricto, y de hecho, cada vez está aumentando el número de personas que están dispuestas a hacer un cambio de hábitos, ya sea porque han visto como su vecina ha recuperado la salud, como su hermano ha recobrado la energía, o como su amiga se ve tan joven, gracias a una dieta sin productos animales, basada en vegetales, y equilibrada. 

Estudio:

Efectos de una dieta vegetariana estrica (vegana) en la flora fecal y la concentración fecal de esteroides:
"Los veganos, comparados con los omnívoros, tienen más bajas concentraciones de ácido biliar fecal, y una reducida capacidad de producción de carcinógenos a partir de ácidos colánicos di y trisustituidos". Las palabras son muy técnicas, pero básicamente, el estudio prueba que los veganos producen mucho menos ácido biliar secundario, probado cancerígeno, por lo que se concluye que la dieta vegetariana estricta (vegana), previene el cáncer de colon.

No neguemos la evidencia. Mantengamos la mente abierta. No escuchemos a cualquiera y hagamos religiosamente lo que diga, ni sigamos la dieta que nos ha contado alguien que funciona. Investiguemos, indaguemos, contrastemos... y encontraremos la respuesta por nosotros mismos. Estamos en el buen camino, aunque nos queda mucho por hacer. Tenemos unas posibilidades inmensas de vivir una vida plena, llena de salud, si sabemos hacer el cambio y deshacernos de viejos hábitos y costumbres anticuadas e inciertas, muchas veces peligrosas. Podemos mantener la salud, y llevarla hasta límites nunca imaginados, rebosantes de energía y entusiasmo por la vida. Pero eso solo se puede conseguir con un propósito firme. No es tan difícil. Visita a un profesional de la salud especializado en nutrición vegana, que te indique el camino para cambiar tu vida y hábitos para siempre. 

Cuando estás ahí, te preguntas por qué no he hecho esto antes y te asombras de las cosas que solías hacer. Adelante, no es tan difícil, es divertido, descubrirás un mundo de sabores nuevos y de creatividad sin límites...y estarás cuidando de tu salud y previniendo la enfermedad, además de contribuir a un planeta mas justo para todos, sin sufrimiento animal, ni malgasto de recursos.

Y para finalizar, os recomiendo la lectura de "El Estudio de China", realizado durante muchos años, y en una población de miles de personas, por el Dr T. Colin Campbell, Profesor Emérito de bioquímica nutricional de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, y su hijo Thomas Campbell. Es el estudio mas extenso y completo que existe, en el cual se establece una relación directa entre el consumo de productos animales y el cáncer. Excelente libro, con excelentes datos.

¡A vuestra salud!


https://www.facebook.com/nutriconsultadecrisvegan


Comentarios

  1. Respuestas
    1. Gracias por tu comentario Jorge, me alegro que el artículo te haya interesado. Te sugiero lo leas de nuevo, porque acabo de comprobar que no se actualizó bien al escribirlo, y hubo alguna parte que quedó fuera. Ya lo he solucionado, verás que hay un par de párrafos e imágenes más. Gracias de nuevo por tomarte el tiempo de leerme. Un cordial saludo. Cristina

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